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La bella ciclista

15 de junio de 2011

En este relato "La aventura de la ciclista solitaria" la protagonista, como es de prever, es una joven que monta en bicicleta. La bella Violet Smith es pobre y ha de ganarse la vida como profesora de música (en la bisagra de los siglos XIX y XX una mujer sólo trabajaba y en empleos poco cualificados y mal pagados si su subsistencia estaba comprometida, o sea, si se moría de hambre). Y se desplaza en bicicleta.
En el trayecto desde la casa de su empleador a la estación de tren, es seguida por un tipo con barba. Una y otra vez. Esto hace recurrir a Hlmes porque el tipo se oculta, no es un admirador más.
Lo que parece una historia que da cierto aire de modernidad a la narrativa doyleana en realidad se resuelve como una novela gótica. Con la dosis de violencia y de indefensión femenil que no disgustaría al mismísimo Wilkie Collins....
El cuento muestra menos la brillante inducción de Sherloc Holmes -que también- que la buena forma física de nuestro detective, que no duda en aplicarse al boxeo con un tipejo algo más que malencarado....

Arthur Conan Doyle, "Todo Sherlock Holmes". Madrid, Cátedra, 2010.

Mujeres-detective

8 de septiembre de 2010

En la novela "El tratado naval" se hace referencia a una mujer detective. Se supone que la emplea Scotland Yard para realizar seguimientos y otras tareas relacionadas con mujeres. En una sociedad como la de la Inglaterra victoriana en la que la separación entre hombre y mujeres era casi absoluta (coincidiendo casi absolutamente también con la esfera de lo público y lo privado, la totalidad del mundo humanizado y el hogar), el seguimiento de una mujer por un hombre sólo podía ser entendido en un sentido: el erótico.
En la narración se lee esto: "Tenemos a una de nuestras mujeres detectives tras ella. "(pág.878)
También hay una mujer encargada del cacheo a otras mujeres, pero no se especifica categoría laboral alguna (pág. 872).
Todavía queda mucho trecho para que las mujeres se conviertan en detectives con nombres y apellidos. Incluso en la ficción.
(Luis Alberto de Cuenca , a través de una reseña publicada en el ABC ,me puso en la pista de una detective a la que llamó "la abuela de Miss Marple"; a ver si doy con ella).

Arthur Conan Doyle, "Todo Sherlock Holmes". Madrid, Cátedra, 2010.

Meteorología

4 de septiembre de 2010


Unos de los comentarios habituales en las novelas de Sherlock Holmes son los meteorológicos. Pero en un sentido especial. No son las simples expresiones de extrañeza o admiración hacia un tipo de tiempo concreto, sino que aparecen conectadas a una reflexión característica. Se supone que las hace Watson, el narrador y recopilador de los casos del detective de Baker Street. Y expresan la aparente paradoja del poder de la naturaleza (lluvia violenta, fuertes vientos, temperaturas gélidas) incluso en una ciudad como Londres, el culmen de la civilización y el desarrollo urbano a finales del siglo XIX. Así en "Las cinco semillas de naranja" se lee:
"Nos encontrábamos en los últimos días de septiembre, y las tormentas otoñales se nos habían echado encima con excepcional violencia. Durante todo el día, el viento había aullado y la lluvia había azotado las ventanas, de manera que hasta en el corazón del inmenso y artificial Londres nos veíamos obligados a elevar nuestros pensamientos, desviándolos por un instante de las rutinas de la vida y aceptar la presencia de las grandes fuerzas elementales que rugen al género humano por entre los barrotes de su civilización como fieras enjauladas" (páginas 323 y 324).
Para el hombre de la época victoriana, que creía haber llegado a un óptimo desarrollo civilizatorio (y Sherlock Holmes expresa una ilimitada confianza en el desarrollo de las ciencias y la razón como instrumento cognoscitivo) eso debía resultar, cuando menos, chocante.
El siglo XX, claro, (con el auge de los fascismos y el totalitarismo soviético, las dos guerras mundiales, sus desastres ecológicos, el cambio climático) aún estaba por llegar.

Arthur Conan Doyle, "Todo Sherlock Holmes". Madrid, Cátedra, 2010.

El detective moribundo

25 de agosto de 2010


Entre las habilidades declaradas de Sherlock Holmes, es posible que no estén las amatorias. Por lo menos, las relativas a las mujeres. En este relato, su amigo Watson -casado hace dos años- reconoce explícitamente que a Holmes las mujeres "no le gustaban y desconfiaba de ellas, pero siempre fue un adversario caballeroso" (pág. 375). Pero descubriremos aquí otro tipo de habilidades en el detective de Baker Steet que le permitirán, cómo no, atrapar a un astuto asesino. Una cajita de marfil, como la de la ilustración, tendrá una importancia especial en la trama.

"La aventura del detective moribundo", en
Arthur Conan Doyle, "Todo Sherlock Holmes". Madrid, Cátedra, 2010.

Sherlock Holmes

29 de julio de 2010



El caso de Arthur Conan Doyle es el típico caso del autor fagocitado por su criatura literaria. Es más, leyendo su biografía, sentimos a ratos conmiseración, a veces sorpresa, por las peripecias vitales de este autor que, como otros muchos, llega a renunciar al personaje al que le debe la vida literaria. Conmueve el empeño que pone en crear otras obras más serias y, sobre todo, el asesinato que perpetra contra el pobre Holmes. Como nos cuenta Jesús Urceloy -a cargo de esta edición-, después de despeñar al detective junto a su rival Moriarty, llegaban cientos de cartas a la casa del escritor, rogándole (e incluso amenazándolo) que resucitara al personaje. Y se crearon clubes y asociaciones con la consigna "Viva Holmes" (pág. 30). Los escritores, como los padres, son responsables del alumbramiento y crianza de sus hijos, pero no, está visto, de lo que hagan estos luego por sí mismos...
Este libro recoge el conjunto de la obra protagonizada por Sherloch Holmes, hasta un total de sesenta novelas, más o menos cortas, y relatos. Todavía no me los he leído (hoy ha llegado el libro a mis manos), pero tengo disfrute para rato.

Arthur Conan Doyle, "Todo Sherlock Holmes". Edición, introducción,notas y apéndices de Jesús Urceloy. Madrid, Cátedra, 2010. 7ª edición; 1661 páginas.