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Príncipe de las letras

4 de junio de 2014


 John Banville -a quien tuve la suerte de conocer en Madrid este mes de febrero pasado- es el nuevo premio Príncipe de Asturias de las Letras. Quizá el último, si el premio pasa a llamarse a partir de ahora "Princesa de Asturias"....De todas formas, él es un auténtico príncipe de las letras, con premio o sin él.
 (La que está de espaldas en la foto soy yo, lo juro).

El irlandés dúplice

7 de septiembre de 2009



John Banville es Benjamin Black. El autor de "El lémur", novela negra, es también el autor de "El mar", novela de aprendizaje. Aprendizaje de la muerte, si es que eso puede aprenderse; otros llamarían a ese proceso "aceptación" o, más ampulosamente,cauterización de las heridas del alma.
Las duplicidades que afectan al autor irlandés (no sólo nominales sino temáticas y estilísticas) proliferan en esta novela, con dos tiempos definidos, uno de infancia y otro de madurez, dos amores distintos,el la chica y su madre, el amor de su esposa también contrapuesto a estos. Y los mismos gemelos, Chloe y Myles, los que marcarán un verano implacable en el que no sólo habrá despreocupados momentos de pic-nic y playa.
Pero esa ambivalencia, ese tiempo pendular se resuelve en una comprensión cabal de la vida y de la muerte, de los afanes terrestres y del mar; el mar, símbolo extenso de la muerte.

John Banville, "El mar". Barcelona, Anagrama, 2007.

Un lémur.

31 de marzo de 2009



"El lémur" es el título de la novela de Benjamin Black, alias de John Bainville (Wexford,Irlanda, 1945, publicada en castellano por Alfaguara en estos comienzos de 2009.
Confieso que al principio sentí cierta irritación con la lectura. ¿Qué tengo yo que ver con esa panda de pijos de Nueva York? Idéntica irritación que la que, a trechos, me producen los personajes de las novelas de Henry James (excepto quizá la protagonista de "Washington Square". A éstos los ponía yo de reponedor en uan Mercadona, me digo. Pero, en fin, los ricos existen, reconozcámoslo, incluso como personajes literarios. Y la ficción literaria se sirve de ellos.
La novela de Black-Bainville no carece de encanto. La trama es sencilla y predomina un tono íntimo y descriptivo, con toques líricos. ¿Es ello posible en una novela negra? Sí. Decididamente sí.
¿Podría haber personajes más enjundiosos que Glass? Sí