
He llegado a la laguna de Palo Muerto, es decir, al capítulo 13. No sé si continuar. La novela no me ha enganchado todavía. A ratos me parece confusa; ha tardado en arrancar. Y al personaje protagonista, Victoria, no se le está sacando demasiado partido.
A cambio, sé algo de un Chicago estratificado, absolutamente escindido en grupos sociales y raciales. Como Kinsey, Warshawski nos lleva de paseo por el patio de atrás de Norteamérica, los barrios deprimidos, las zonas suburbanas degradadas, las zonas industriales en decadencia. Eso por si nos creíamos lo que nos mostraban las series norteamericanas. Claro que en las series las casas aparecen como postales inmóviles; como fotografías retocadas para catálogos inmobiliarios. La inmundicia por la que se mueve un detective no es sólo moral, también urbana.
Sara Paretsky, "Golpe de sangre".Barcelona, Ediciones B, 2008.
Loop
| Tweetear |
Publicado por HLO en 16:54 1 comentarios
La dama de blanco
| Tweetear |

Ayer, escuchando a Luis Alberto de Cuenca hablar en la radio sobre Wilkie Collins, me di cuenta que aún no le había dedicado a ninguna entrada (al narrador británico; Luis Alberto tiene un poemario titulado "El hacha y la rosa" pero literatura negra no es).
De las siete u cocho novelas que tengo de Collins, he elegido "La dama de blanco". No es mi preferida pero sí la que contiene, con toda su potencia, la esencia de la literatura de este autor. En ella se conjugan misterio, acción, escenarios londinenses (en un tórrido mes de julio), intriga judicial. Es ésta una de las cosas que más me ha sorprndido en Collins: la crítica tan acerba que realiza al sistema judicial y a determinadas leyes de su tiempo, las que tratan especialmente mal a las mujeres.
El título del libro se debe a la aparición, casi sobrenatural, de una criatra vestida de blanco, en una carretera que conduce a Londres.
Wilkie Collins, "La Dama de blanco". Madrid, El País, 2004. 2 volúmenes.
Publicado por HLO en 9:05 1 comentarios
Etiquetas: Wilkie Collins
Lecturas de piscina
| Tweetear |

El año pasado fue mi año Ágatha Christie -me leí unas treinta novelas. Pero a la piscina me llevaba la "Ética" de Spinoza. No por esnobismo sino porque también fue mi descubrimiento de ese año (me lo recomendó Luis, profesor de filosofía) y andaba yo muy metida en indagaciones sobre el cuerpo humano.
Escribe el filósofo de origen sefardí: "nadie, hasta ahora, ha determinado lo que puede el cuerpo, es decir, a nadie ha enseñado la experiencia, hasta ahora, qué es lo que puede hacer el cuerpo en virtud de las solas leyes de la naturaleza".
Hoy no sé qué llevarme: me queda algo de Jaritos; una Sara Paretsky sin abrir; un Ramón Llull intacto; un Bonilla a medias... Me pasa igual que con los bikinis ¡no sé qué ponerme!
Spinoza, "Ética demostrada según el modo geométrico". Madrid, Alianza,2007; p.197.
Publicado por HLO en 17:14 5 comentarios
Etiquetas: libros lectura
Tomates rellenos
| Tweetear |

Ah, las mujeres. En las novelas policíacas, muchas veces no son sino el elemento decorativo. O el contrapunto afectivo de una trama dura. Incluso en nuestro querido Brunetti -escrito por una mujer- Paola, Chiara y Elettra entran dentro de esas manidas etiquetas.
En esta novela, la obsesiva esposa, Adrianí, sólo brilla, además de por su carácter hipocondríaco, por sus fantásticos tomates rellenos. Con los que suele chantajear emocionalmente a Jaritos. La hija, como siempre, es el dulce refugio de su papi, cosa que la cónyuge no es ni de lejos. Y la mujer de bandera, en este episodio es Elena Kusta, una ex-actriz. Ah, y la pobre Kalia, cantante de cabaret con nombre de detergente.
No sé qué me gusta menos de esta novela, si el tráfico endemoniado de Atenas (casi un protagonista más) o los personajes femeninos. Bueno, que vaya de equipos de fútbol también. Pero eso lo dejo para el otro blog.
Petros Márkaris, "Defensa cerrada". Barcelona, Tusquets,2008.
Publicado por HLO en 13:44 2 comentarios
Etiquetas: Petros Márkaris
Detrás de la máscara
| Tweetear |

Esta narración no es, sensu stricto, una novela negra. Pero sí la más negra de Louisa May Alcott (1832-1888). A la autora la conocemos sobre todo por su obra "Mujercitas", llevada a la pantalla como enormes pastelazos románticos, aun cuando en el original no lo es en absoluto. Que Alcott era una escritora inteligente, irónica y adelantada a su tiempo (o sea, feminista) lo demuestra en esta obra en la que toma como protagonista a la turbia señorita Muir. El tema de la institutriz que llega a una casa y acaba casándose es un lugar común de la novela decimonónica (baste recordar el clásico por excelencia, "Jane Eyre"). Aquí está narrado con la suficiente mala leche como para advertirnos de que no todas las institutrices son pobres muchachas desamparadas ni todas las escritoras del XIX son unas señoras inocentonas que escriben para descansar de la calceta. El doble título original es significativo: "Behind a mask, or A woman´s power".
Louisa May Alcott, "Detrás de la máscara". Madrid, Imágica Ediciones, 2007.
Publicado por HLO en 11:16 1 comentarios
Tana- tánatos
| Tweetear |

Como las adelfas, así es Tana Marqués. Como las inocentes flores color fucsia o blancas que adornan las medianas de la A-7. Son un goce para la vista pero ¡pobre del que se recree con esas inflorescencias metiendo sus narices en ellas..!
En esta novela, Tana despliega todas sus fuerzas maléficas sin perder, por supuesto, su apariencia de esposa convencional y empresaria del montón.
Si yo fuera Ricardo, tomaría algunas precauciones. Ya se sabe que los personajes tienen la desagradable tendencia a tomar vida por sí mismos y hacer lo que les viene en gana (yo no me lo creía hasta que escribí mi tercera novela).
Cuando escribas la próxima, asegúrate, amigo, de dejar el ordenador bien apagado por las noches. Nunca se puede saber qué pueden hacer ciertos personajes desde una pantalla iluminada...
Ricardo Bosque,"Suicidio a crédito". Zaragoza, Mira Editores, 2009.
Publicado por HLO en 17:40 6 comentarios
Etiquetas: Guapo zaragozano.
La muerte de mentirijilla
| Tweetear |

En esta novela, una joven estudiante, Claudia Leonardo, es asesinada. Antes ha hecho una extraña consulta a Brunetti sobre el perdón,acerca de si es posible recuperar el buen nombre de alguien; una persona que no cometió el delito por el que fue condenado.
Cuando matan a la chica, Bunetti se sentirá doblemente motivado para investigar el caso, pues la joven también era alumna de su esposa. Esto lo llevará a hurgar en la época más oscura de la Italia contemporánea, la remota y a la vez presente, era fascista. Bunetti (p. 175 y ss.) consigue, incluso, una confesión atroz de las activides de su suegro, el conde Falier, en la resistencia; el fusilamiento de un soldado alemán de dieciséis años. La heroica resistencia antifascista estuvo compuesta de episodios así.
(El libro lo compré el 16 de abril de 2007; mi padre fallecería horas después. Por supuesto el libro no lo leí hasta dos meses después. La única muerte que soportamos en realidad es la de mentirijilla; la muerte escrita, ficcionalizada. En la fotografía, los leones ficticios de Ca´Rezzonico).
Donna Leon, "Malas artes". Barcelona, Seix Barral, 2004.
Publicado por HLO en 9:33 1 comentarios
Etiquetas: Brunetti