La bella Imperia

6 de marzo de 2011

Ahora que he visto que se han reeditado los "Cuentos droláticos" de Honoré de Balzac, he rescatado la edición que yo poseo, la de Bruguera. comprada en librería de viejo. Aquí estos relatos se titulan "Cuentos libertinos", una adjetivación que vira demasiado hacia el siglo XVIII, cuando están escritos el el siglo siguiente y su ambientación es netamente medieval.
Tres de esos cuentos tienen como protagonista a la bella Imperia, una legendaria cortesana que acaba enamorándose perdidamente de un jovencito...
Mi modesto ejemplar también tiene los originales grabados que hizo Doré para estos relatos. Con ser de tan ilustre grabador, no añaden nada a la desbordante fantasía balzaquiana; antes bien la circuyen en pantagruélicas estampas o en insignificantes figuras femeninas.
Un Balzac juguetón y desmesurado, algo apartado -pero no tanto como él mosmo creía- de la sociedad de su Comedia humana.
La introducción es del erudito y novelista Carlos Pujol, quien con eficacia nos introduce en el abigarrado universo de estos relatos de regusto bocacciano.

Honoré de Balzac, "Cuentos libertinos". Edición de Carlos Pujol. Barcelona, Buguera, 1984.

Honoré de Balzac, "Cuentos droláticos". Barcelona, Cabaret Voltaire, 2011.

Disidencias

5 de marzo de 2011

Ayer viernes fue presentado el libro del escritor y crítico Pedro M. Domene "Disidencias". Después de una breve salutación de Pablo Monereo, el editor de la obra, Paco Torres, agradeció la ayuda de la Junta de Andalucía, tanto para la publicación como para la presentación del libro . En éste se reunen semblanzas de autores no especialmente reconocidos (Silverio Lanza, Carmen de Burgos, Samuel Ros o el pintor Gutiérrez Solana en su faceta de escritor) y por ello desconocidos del gran público.
El también escritor y crítico literario Guillermo Busutil habló a continuación de los lazos de amistad que le unen a Pedro M. Domene, y señaló la constante curiosidad del escritor por la literatura, así como su generosidad con los autores nuevos que van surgiendo sobre todo en el panorama de la narrativa. Los autores sobre los que habla en el libro, quince en total, tienen en común esa existencia en los márgenes de la oficialidad "islotes del exilio"o "islotes aristados" del interior posbelicista, según la metáfora de Busutil. Es decir, que la elección de estos escritores sólo ha dependido de la cronología (son autores que escriben en el siglo XX aunque muchos de ellos nacieran en el XIX), no de una ideología o un sesgo ideológico excluyente. Todos ellos, en suma, hicieron su contribución a la memoria civil de España,
Como señala Medardo Fraile en el prólogo de libro "(...) todo el que quiera bucear o iniciarse en esta literatura de Anteguerra o el Exilio, encontrará en este libro un trampolín seguro, una incitación siempre interesante para ampliar conocimientos, elegir afinidades o equiparse con un panorama de conjunto que no le ofrecen .de esas generaciones y esa época- los manuales literariso más al uso" (pág.8).
Pedro M. Domene, por su parte, habló de su pasión literaria, de su voluntad de ofrecer estos autores a los más jóvenes también (su vocación didáctica es clara), de un modo ameno y a modo sólo de aperitivo.
Un aperitivo sbroso, muy estimulante, que sin duda merece una segunda parte. Con más mujeres escritoras, bromeó el autor ante la consabida pregunta de por qué, sobre quince, sólo había dos autoras....

Pedro M. Domene, "Disidencias (en la Literatura Española del siglo XX)". Benalmádena Costa, E.D.A, 2010.
Centro Andaluz de las Letras, Málaga, 4 de marzo de 2011.

La obsolescencia del hombre

4 de marzo de 2011


Por raro que parezca (y desmintiendo incluso el análisis iconográfico que se pudiera hacer de la fotografía de la izquierda) la esposa-filósofa ocupa un lugar más destacado en la historia de la filosofía que el esposo-filósofo. En efecto, Hannah Arendt es una de las pensadoras más relevantes del siglo XX y en castellano sus obras han tenido la fortuna de ser traducidas y llegar así a estudiosos y apasionados de la filosofía (que no son siempre los mismos).
La editorial Pretextos publicó en 2007 la obra de Anders "Hombre sin mundo" y ahora en 2011 los dos gruesos volúmenes de "La obsolescencia del hombre".
En esta entradilla sólo me ocuparé de explanar la idea que da título a la obra. Según Anders, uno de los elementos trágicos que determina al hombre contemporáneo reside en que , por decirlo mal y pronto, dura menos que los objetos que fabrica. En un mundo maquinizado y cuasi perfecto, el hombre tiene que seguir enfrentándose a su propia mortalidad sin más recurso, como siempre, que él mismo. Él lo expresa así: "Aunque más testarudo que sus productos, el hombre es también más efímero, más mortal que éstos" (pág. 64).

(En la ilustración los filósofos Günther Anders y Hannah Arendt).

Günther Anders. "La obsolescencia del hombre". Valencia, pretextos, 2011.

Estereotipos

3 de marzo de 2011




Ruth Rendell introduce como personaje en su novela a una modelo, Nerissa. El personaje no es sólo el objeto de la obsesión (de una de las obsesiones, para mí que tiene muchas) de Mix, sino que actúa y tiene vida propia. O algo asimilable a la vida y la personalidad propias....
No deja, sin embargo, de ser un estereotipo (la Modelo, como el Ejecutivo Agresivo. el Rebelde sin Causa, la Mujer Rica...) propio de las novelas de intriga contemporáneas. Puede resultar atractivo y la fácil legibilidad del personaje cumple sin duda un papel en la narración, pero corre el riesgo de no superar ese carácter de estereotipo.
No en vano una modelo es un canon. Pero de belleza; raramente alcanza el valor canónico de un personaje universal.

(En la ilustración, la modelo Naomí Campbel en la recreación fotográfica de David La Chapelle del cuadro de Botticelli "Marte y Venus").

Ruth Rendell. "Trece escalones". Barcelona, RBA, 2011.

Literatura y bulbos

2 de marzo de 2011


Como mi aspiración es convertirme en una dama del crimen (eso sí, una dama un poco malhablada y de fuertes arrebatos, y con tacones, por supuesto), voy cogiendo hábitos de escritora británica del ramo. A saber, el gusto por la jardinería. (El modelo es el de pacífica escritora, amante de los bulbos y las rosas caninas, que escribe sobre crímenes atroces con la misma delectación). Hoy he plantado una dalia de color morado llamada, enigmáticamente, "Franz Kafka". Eso por la mañana. Por la tarde, sigo con mi novela negra (y roja, de sange, y blanca, de humor).

Trece escalones

A nadie -supongo- le gusta ser opción B. Pero como no creo que se entere, lo digo aquï: en vez de mi Brunetti (que no llega a las librerías hasta la semana que viene) me he decantado por una novela de Ruth Rendell. No estaba "El Minotauro", así que, encima, ha tenido que ser la segunda opción: "Trece escalones"-
El comienzo no es demasiado prometedor; los personajes son un un poco caricaturescos: un joven con el huevo kinder de tres obsesiones en uno (un criminal ajusticiado hace tiempo, una joven modelo y la fama). La señora Gwendolen Chawcer es una octogenaria soltera que dedicó gran parte de su vida a cuidar a su padre y ahora su tiempo lo dedica a la lectura (George Eliot, por ejemplo) y a fisgar a su inquilino obseso.
No me gusta que los escritores se burlen de los lectores compulsivos: se están tirando piedras a su propio tejado. Pero, en fin, la tradición la comenzó el mismísimo Cervantes.

Ruth Rendell. "Trece escalones". Barcelona, RBA, 2011.

El genoma oscuro

1 de marzo de 2011



Una de las cosas que me fascina (aunque no me sorprende) es la necesidad que tiene la ciencia, y sobre todo en su faceta divulgativa, de recurrir a formas de expresión puramente literarias.
Acabo de leer una noticia en la que se anuncia la existencia de fármacos que inhiben el desarrollo del cáncer actuando sobre el genoma oscuro, ese noventa y cinco por ciento de los genes que no determinan la aparción de ningún órgano o tejido, que no es ADN codificante, pero una parte de él produce moléculas de microARN que inactivan la expresión de los genes.
¿Ese genoma oscuro dejará de serlo cuando se conozca su funcionalidad al completo? ¿O conservará ese bello nombre? ¿Lo llamarán "genoma inexpresivo", frente al potencial de expresión de ese otro minúsculo porcentaje?
¿Será la ciencia el verdadero Reino Oscuro, el reino ignoto, frente a la literatura, ese eterno Reino Luminoso, el Reino Ebrio de Luz? El mal cediendo su nombre a la ignorancia, ese reino del mal circuido sólo por la literatura como lo expresa José Abad en su novela...