Serialidad

24 de junio de 2012

Una novela negra llama a otra novela negra. Como una tapa llama a otra tapa -mejor con un tinto de verano.
No te basta con una sola. Estás disfrutando y quieres más. ¡Oído cocina! dice el escritor. Y se apresta a satisfacer a un público más o menos extenso pero moderadamente fiel y glotón.
Sue Grafton, la autora del Alfabeto del crimen, va ya por la letra "v".
Ahí se ha cumplido la serialidad para alegría de tantos lectores como la seguimos. Y de la autora, suponemos -quizá le hubiera gustado ser una Émily Dickinson pero lo cierto es que la poetisa, en vida, hizo feliz a poquísima gente con su obra. En fin, que no está nada má esa vocación de serialidad, comercialidad y momentos de placer entreverados.
Tan sólo una sombra, creo, puede nublar este estupendo panorama. Una sombra alargada, de sospechoso color acerado. Cuatro letras quedan: w, x, y, z. Y después ¿qué?
Con lo vitalista que parece ser la escritora norteamericana, no dudo que se pasará a algún alifato. O a la mismísima escritura ideográfica china, que ahí sí que tiene miles de signos para titular sus libros. Entretanto, ya irán inventando algo para que los telómeros no se acorten tan deprisa y nos den una tregua de ciento treinta o ciento cuarenta años. Por lo menos. Esperanza de vida lo llaman algunos, ganas de escribir otros. Una novela detrás de otra.

2 comentarios:

interrobang dijo...

Acabo de acabar la U (voy tarde, lo se, pero es el sino de mis autores refugio) y coincido con lo que escribiste en su momento sobre (creo recordar)la flojedad del argumento y de la resolución; pero en fin, el cariño que le profeso entiende que haya altibajos.
La V, que no es de Valero :-( caerá este verano con V.
Con lo que posteas ahora, la duda se plantea con la traducción del título, jugamos a ello con la U, recuerdas? ;-) ya que palabras en castellano con sentido negro para la W, X, Y y Z no se yo cuantas se podrán utilitzar... con la K no hubo duda K de Kinsey y a otra cosa mariposa.

HLO dijo...

Pues ya la comentaremos, Jordi. Para mí también es una autora-refugio (preciosa etiqueta), que puedes leer descansadamente, con placer pero sin sobresaltos.

Un saludo.