Y un ñordo

6 de diciembre de 2012



En el anteproyecto de la nueva ley educativa de 2012  o LOMCE puede leerse:
"La educación es el motor que promueve la competitividad de la economía". Esto como aperitivo. Y prosigue más abajo "el nivel educativo determina su capacidad (la de un país) de competir con éxito en la arena internacional". Para remachar, prosigue diciendo que mejorar el nivel educativo de un país es "una apuesta por el crecimiento económico y por conseguir ventajas competitivas en el mercado global".
En un párrafo, nada menos que tres veces palabras que aluden a ese hecho de "competir", además de la palabra "arena" que nos remite nada más y nada menos que al odioso espectáculo del anfiteatro romano, donde peleaban bestias y humanos no menos bestias.
De modo que el objetivo principal de la educación es competir, por supuesto única y exclusivamente desde el punto de vista económico. Es decir, cooperar necesariamente en el injusto orden económico imperante y, a ser posible, pisándole el callo al vecino, que no es otra la esencia de la competitividad...
Esa es la finalidad de la educación...
Ingenua de mí, yo pensaba que educar era ayudar al alumno a sacar de sí mismo lo mejor, ayudándole a desarrollar sus potencialidades (su inteligencia, su creatividad, su capacidad de trabajo), educándolo con la transmisión de valores considerados buenos y positivos, e instruyéndolo con la transmisión de lo considerado valioso y susceptible de ser aprendido en una tradición que ha incorporado legado clásico, valores artísticos, Revolución Científica e Ilustración. Todo ello partiendo de una concepción humanista del saber, o sea, de la consideración de un saber que sirve al hombre -para sí y para la comunidad en la que se inserta- y que lo hace más libre y más digno, con más herramientas de reflexión crítica y con más capacidad para el disfrute intelectual y estético de los bienes culturales a su alcance...Preparándolo, claro, con las herramientas conceptuales y los procedimientos adecuados que le faciliten una formación para un desarrollo laboral concreto. Pero no es función exclusiva de la educación preparar "curritos" que se adapten bien a las precarias condiciones de un mercado laboral, enseñándoles a la vez  que hay que enseñar los dientes, que hay que amedrentar al vecino para conseguir tu puesto laboral o tu riqueza...Que el mundo es una guerra de todos contra todos y cada uno  que mire por su pellejo.
 Yo creo que incluso puede decirse que esa declaración de intenciones con respecto a la educación (ojo, con respecto a personas que van a recibir esa educación) es anticonstitucional. Pues en el artículo 27. 2 de la Constitución española de 1978 -cuyo trigésimo cuarto aniversario se cumple hoy- puede leerse:
"La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales".

Educar para la libertad y para el desarrollo del individuo y de la conviencia democrática es el objetivo de un sistema educativo.

¿Educar para la competitividad? Y un ñordo, señor Wert.

7 comentarios:

Paco dijo...

Da la impresión, que la mayor parte de sus apartados, han sido escritos por un tal Gerardo Díaz Ferrán, ¡la competitividad y la pasta ante todo!

interrobang dijo...

Ya solo falta que resuciten la inquisición.

HLO dijo...

Paco: Que no es que la pasta no haga falta, pero pasta no es igual a persona. Hay que educar personas, no obedientes consumidores.

interrobang: Pues todavía les quedan tres añitos por delante..

Arcoyflecha dijo...

Se puede decir más alto pero no más claro doña Herminia. Me apunto a tu ofrenda y le envio otro bonito y magnifico ñordo al Sr. Wert por Navidad.
Y por supuesto para ti un beso.

Laura Uve dijo...

Lamentable!!
Es un provocador que va a acabar por hacer picadillo la educación pública para mayor honra de la privada.

Además atrae sobre él la atención para correr una cortina de humo sobre otras muchas cosas. No está ahí por casualidad.

Penoso.

Un abrazo Herminia!!

HLO dijo...

Laura: Y encima utilizando las palabras de Miguel Hernández...Qué no diría el poeta...Un fuerte abrazo y a hacer en nuestras clases lo óptimo -según nuestro propio criterio, claro.

Arcoyflecha: Si es que a la refinada escritora le sale la vena choni con semejantes tomaduras de pelo..Otro beso.

Julio dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Herminia. Más claro el agua. ¡ En qué manos estamos ! Saludos.