El cuerpo, la muerte

6 de abril de 2014

  Ha muerto, a los noventa años, el historiador francés Jacques Le Goff. En la necrológica que firma Ana Teruel en El País dice que describió el Medievo como un tiempo luminoso y lleno de risas -frente al estereotipo de una Edad Media como edad de tinieblas, oscura y oscurantista...
Y he recordado el libro que compré hace algunos años en una librería de París. Un estudio sobre el cuerpo humano en la Edad Media. Dice el historiador en este libro -escrito en colaboración con Nicolas Truong- , en el capítulo titulado  "Civiliser le corps" que los gestos, la actitud del cuerpo en la Edad Media, no tienen nada de natural. Todo está repleto de significados; significados ambiguos y polivalentes a veces.
Así, el desnudo será un símbolo que apela lo mismo a la inocencia anterior al pecado original que a la belleza dada a los seres humanos por Dios o a la simple lujuria...Y la belleza femenina está presente tanto en la Eva tentadora como en María, la que nos salva.
La belleza, sí, es la que nos salva. La belleza de la búsqueda del conocimiento -como en el caso de este insigne medievalista- por supuesto que sí. 

(En la ilustración, tabla del díptico de Melun que representa a la Virgen como Agnès Sorel; óleo sobre tabla de Jean Fouquet que se puede ver en el Museo del Prado, como obra invitada, hasta el 25 de mayo).


Jacques Le Goff, Nicolas Truong. "Une histoire du corps au Moyen Age". Paris, Liana Levi, 2003.

2 comentarios:

José Miguel García de Fórmica-Corsi dijo...

Acabo de enterarme por tu entrada de la muerte de este mediavelista que ya tenía un tanto olvidado pero que en la época en que estudié la carrera (Historia Medieval era la especialidad con menos alumnos de Filosofía y Letras: éramos tres en quinto) era uno de los referentes ineludibles. "Los intelectuales en la Edad Media" y "La civilización del occidente medieval" eran lectura obligada, y con ellos aprendimos algo más sobre ese mundo en el que, con lo nimio que es su contenido en la ESO, hace ya mucho que apenas profundizo.

HLO dijo...

De modo que era "obligatorio"...Pues leerlo es una gozada. Y en francés mucho más todavía.