El sol de Argel

3 de marzo de 2013

   Ayer sábado estuvo en Málaga la escritora Esther Ginés. Vino a darnos a conocer su novela "El sol de Argel", primero de sus libros editados. El acto se celebró en la librería Prometeo, de Málaga, en un horario que puede parecer insólito -doce de la mañana- pero que favorece también el encuentro entre lectores y autores, en este caso de Esther, que vino desde Madrid.
La presentación estuvo a cargo de dos editores, Salvador Moreno Valencia y José Antonio Quesada.
Ambos señalaron el hecho de ser la primera novela de la autora y la impronta de su paso por talleres de narrativa pero, asimismo, subrayaron que Esther "escribe muy bien" y la "versatilidad" de su escritura. Y sus influencias librescas -presentes en la obra ya desde el mismo título-: Camus, Saramago, Cortázar.
   La historia parte de un hecho impactante: el suicidio del gemelo idéntico del protagonista, Martín. A raíz de este terrible hecho, Martín iniciará una búsqueda de las razones de esa muerte y, a la vez, comenzará una indagación acerca de sí mismo. Es, pues, una novela iniciática. No tanto una novela negra  -género del que la autora se confiesa no demasiado lectora-, sino una novela de búsqueda de sentido de la propia existencia, un auténtico bildungsroman. El tema del doble está presente con su poderoso referente saramaguesco ("El hombre duplicado"), proporcionando un eje básico a una trama que ni Esther ni sus presentadores nos quisieron desvelar.
   La autora habló de forma convincente y sencilla del libro, y respondió acertadamente a las preguntas del público (sobre el tema del suicidio, sobre su vocación literaria...etcétera).
En fin, una mañana muy agradable en la que tuvimos oportunidad de conocer a esta estupenda escritora en el ecosistema propio de un libro, una librería.

(En la ilustración, José Antonio Quesada y la autora).

Esther Ginés, "El sol de Argel".  Barcelona, Carena, 2012.



2 comentarios:

Esther Ginés Esteban dijo...

Muchas gracias por dedicarle un espacio al libro.
Nos leemos.
Un gran saludo,

Esther G.

HLO dijo...

Gracias a ti, Esther, por tus palabras y tu amabilidad.. Fue una mañana estupenda -aunque no en lo meteorológico.
Un abrazo