Mujer y poder

6 de abril de 2011


Ayer se inaguró en Málaga, en Centro Cultural Provincial (calle Ollerías 34) el seminario "Aspasia: mujer y poder", que se desarrollará hasta el jueves día 7.
La inauguración no podía haber sido más brillante. Intervinieron dos personalidades bien diferentes, una del ámbito de la política, Amparo Rubiales, y otra del ámbito científico y universitario, Catalina Lara, pero ambas valiosíimas y con experiencias que transmitieron con una competencia extraordinaria a un auditorio entregado.
Intervino en primer lugar Amparo Rubiales, quien ha recogido su amplísima experiencia política en un libro "Una mujer de mujeres". Es una luchadora nata, que se sabe una excepción pero que no ha cejado para que su caso (su carrera política) no sea una singularidad sino una posibilidad real para cualquier mujer. Como símbolo de esas dificultades de las mujeres para el acceso al poder (todo el poder es delegado, proviene de los hombres, afirmó; no existe una igualdad real) escribe una columna periodística titulada "Las empinadas cuestas" donde habla de esa igualdad que existe (porque negarlo sería incluso cometer una ilegalidad pero que no ha cuajado en una igualdad verdadera. Si hasta a la democracia paritaria, se la ridiculiza como democracia "de paritorio", señaló.
Catalina Lara, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular, tomó después la palabra para mostrarnos la pasión por el conocimiento que han tenido pocas pero valientes mujeres a lo largo de la historia. Comenzó con la referencia a Madame Du Châtelet, la filósofa y científica dieciochesca, quien señaló que la ciencia, contrariamente a lo que se cree, es una pasión. Una pasión que han tenido muchas mujeres, aunque la sociedad se ha ido encargando de desactivar esos intereses, cuando no de minimizar, ridiculizar e incluso, hasta en época reciente, ningunear los frutos de esa actividad científica. Los casos relatados por Catalina Lara, a fuer de ilustrativos, son espeluznante y revelan la capa de olvido y mala fe que ha cubierto a excelentes investigadoras. Las peripecias vitales de Madame Curie pueden ser más conocidas, pero resulta sorprendente que Fleming se gane la fama con el descubrimiento de la penicilina pero la mujer que realizó la hazaña de describir su estructura y hacer posible, entre otras cosas, su comercialización, sea mucho menos conocida. Pondremos aquí su nombre, como minúscula aportación a la lucha contra esa invisibilización que Catalina Lara definió aún como uno de los factores que lastran el trabajo científico de las mujeres.: Dorothy Crowford-Hodgkin (1910-1994), premio Nobel de Química en 1964.
La disertación de Catalina Lara fue un paradigma de claridad y rigor expositivos, aunados a una amenidad absolutamente deliciosa.

"Aspasia: mujer y poder" Seminario de la Mujer 2011. Málaga, 5, 6 y 7 de abril. Organizan: Centro Cultural Generación del 27, Centro del Profesorado de Málaga, Instituto Andaluz de la Mujer e Igualdad y Participación Ciudadana de la Diputación de Málaga.



2 comentarios:

Laura Uve dijo...

Herminia, muy buena reseña... hmmm... apareció "nuestra" Madame Chatêlet...
Muy interesante el seminario.

Un abrazo.

HLO dijo...

Gracias, Laura. Estuvo interesante de verdad; te hubiera gustado.

Un abrazo