El delicado aroma del jamón ibérico

12 de julio de 2009



Ya he recuperado mi volumen olvidado (gracias, hermano). Y me lo he leído con más gana, si cabe. Después de la pavisosa de Warshawski, Petra se muestra con todo su encanto. A saber: su ironía espléndida, su fortaleza justa (no es una "super heroína"),sus prejuicios ancestrales (se alarma porque su hermanita va "follando policías", sic), su camaradería "sui generis", su soledad lancinante. (Tolstoi decía que las familias felices no tienen historia; Petra podría decir que las policías con familia no tienen historia).
En la última página nos la dejamos comiendo jamón en una tasca de la Barceloneta, moderadamente feliz consigo misma. Epicúrea, como tiene que ser. Que aproveche.

Alicia Giménez Bartlett, "Muertos de papel". Barcelona, Booket, 2008.

2 comentarios:

Nicetas dijo...

Pues viva el jamón y las detectives irónicas.

HLO dijo...

Debe parecer que soy una comilona. Pero la vena "ORTEGA" pesa. No la vena filosófica de Ortega y Gasset sino la del apellido de mi abuela.