La educación de las hijas

13 de marzo de 2011


Mary Wollstonecraft hizo dos cosas por la humanidad, una voluntaria y otra involuntariamente. De la primera forma (no hay otra) creó su obra literaria y filosófica, siendo quizá la más conocidas y estudiada últimamente su "Vindicación de los derechos de la mujer". Otra es ser madre de Mary Shelley, la autora de "Frankenstein o el moderno Prometeo". Digo involuntaria, no por el hecho de ser madre (que pudiera ser), sino porque no pudo en absoluto influir en la formación cultural o en la vocación literaria de su hija, ya que falleció al poco de parirla. Como mucho, pudo transmitirle una dotación genética que incluyese cieta predisposición hacia los fenómenos lingüísticos y narrativos.
Esta obra que ha editado meritoriamente la editorial cántabra "El Desvelo" (nombre más que adecuado para este tipo de empresas en este tipo de país), es menos conocida. Hay que tener en cuenta que la obra fue publicada por su autora con tan sólo 28 años y ya mostraba, no obstante, una independencia de juicio y una capacidad intelectual cuando menos asombrosa en una mujer de su época. Es un tratado pedagógico muy al estilo del XVIII, cuando el problema de la educación de las mujeres tiene aún un carácter problemático, es decir, es el centro de un intenso debate. Nostros lo leemos también a modo de propedéutica de la "Vindicación...", el texto fundacional del feminismo de la igualdad.
El texto lleva un prólogo de Amelia Valcárcel, una de las filósofas más brillantes y una de las mujeres más peleonas, en el buen sentido de la palabra, lo que se trasluce en su prosa llena de suave sarcasmo y contundentes frases. Así afirma de la autora -esta vez sin ironía- que es "una gran antepasada a la que entender, compadecer y admirar" (pág.35).

(En la ilustración, un retrato obra del pintor dieciochesco Thomas Gainsborough).

Mary Wollstonecraft, "La educación de las hijas". Santander, El Desvelo Ediciones, 2010.

3 comentarios:

Laura Uve dijo...

Conozco un poquito a la autora, a Mary Wollstonecraft. Cuando hice el Máster sobre estudios de la mujer, tuve el atrevimiento de hacer un pequeño trabajo comparando "Vindicación de los derechos de la mujer" de esta autora con "La ciudad de las damas" de Crhistine de Pizan (s. XV). Recogiendo una época larga que algunos denominan como el debate de "La Questión de las mujeres".

Disfruté mucho haciéndolo y fue toda una revelación para alguien que siempre ha trabajado la época contemporánea.

Es interesante el libro de Claire Tomalin: "Vida y muerte de Mary Wollstonecraft".

De acuerdo con lo que dices de Amelia Valcárcel, me encanta y he tenido la suerte de escucharla en un par de ocasiones.

Un abrazo grande.

HLO dijo...

Laura: qué interesante. ¿Por qué no me lo mandas?
Y yo también tengo la biografía de Tomalin (una edición muy fea de Salvat).

A la Valcárcel no la he visto en persona: iba a venir a un congreso en Málaga pero al final se descolgó.

Abrazos

Laura Uve dijo...

La edición que yo tengo de Tomalín es de Montesinos.

Pues tengo el trabajo en papel, pero creo que no lo tengo en el ordenador porque se debió perder en uno de los cracs de ordenador. Pero estoy pensando que igual tiene algún interes. Lo miraré y ya te diré algo. Igual me animo a pasarlo, creo que no era muy largo pero totalmente original.

Un abrazo.