La obsolescencia del hombre

4 de marzo de 2011


Por raro que parezca (y desmintiendo incluso el análisis iconográfico que se pudiera hacer de la fotografía de la izquierda) la esposa-filósofa ocupa un lugar más destacado en la historia de la filosofía que el esposo-filósofo. En efecto, Hannah Arendt es una de las pensadoras más relevantes del siglo XX y en castellano sus obras han tenido la fortuna de ser traducidas y llegar así a estudiosos y apasionados de la filosofía (que no son siempre los mismos).
La editorial Pretextos publicó en 2007 la obra de Anders "Hombre sin mundo" y ahora en 2011 los dos gruesos volúmenes de "La obsolescencia del hombre".
En esta entradilla sólo me ocuparé de explanar la idea que da título a la obra. Según Anders, uno de los elementos trágicos que determina al hombre contemporáneo reside en que , por decirlo mal y pronto, dura menos que los objetos que fabrica. En un mundo maquinizado y cuasi perfecto, el hombre tiene que seguir enfrentándose a su propia mortalidad sin más recurso, como siempre, que él mismo. Él lo expresa así: "Aunque más testarudo que sus productos, el hombre es también más efímero, más mortal que éstos" (pág. 64).

(En la ilustración los filósofos Günther Anders y Hannah Arendt).

Günther Anders. "La obsolescencia del hombre". Valencia, pretextos, 2011.

5 comentarios:

Laura Uve dijo...

Pues tienes toda la razón, no conozco a G. Anders. He leído y admiro a H. Arendt, el último lbro que he leído ha sido "De la historia a la acción", una selección de textos muy interesante.

Hmmm... parece interesante Anders por lo que dices.

Un abrazo.

HLO dijo...

Laura: sí, yo también lo tengo. Y como historiadora quizá te interese, también de la a utora, "Sobre la revolución" en Alianza.

Abrazos

Laura Uve dijo...

Voy a mirar si lo tengo... creo que no. Lo anoto. Gracias!!

Un abrazo grande

indigo dijo...

Bueno, gracias al made in china la obsolescencia del hombre empieza a ser más relativa...
Quiero leerlos a los dos.
Un beso compi.

HLO dijo...

índigo: ja, ja, tienes razón.. Se nota que el ensayo lleva unos cuantos años escrito...

Besote