Trece escalones

2 de marzo de 2011

A nadie -supongo- le gusta ser opción B. Pero como no creo que se entere, lo digo aquï: en vez de mi Brunetti (que no llega a las librerías hasta la semana que viene) me he decantado por una novela de Ruth Rendell. No estaba "El Minotauro", así que, encima, ha tenido que ser la segunda opción: "Trece escalones"-
El comienzo no es demasiado prometedor; los personajes son un un poco caricaturescos: un joven con el huevo kinder de tres obsesiones en uno (un criminal ajusticiado hace tiempo, una joven modelo y la fama). La señora Gwendolen Chawcer es una octogenaria soltera que dedicó gran parte de su vida a cuidar a su padre y ahora su tiempo lo dedica a la lectura (George Eliot, por ejemplo) y a fisgar a su inquilino obseso.
No me gusta que los escritores se burlen de los lectores compulsivos: se están tirando piedras a su propio tejado. Pero, en fin, la tradición la comenzó el mismísimo Cervantes.

Ruth Rendell. "Trece escalones". Barcelona, RBA, 2011.

5 comentarios:

ROSALÍA. dijo...

Hola wapa. Precisamente estaba el otro día dudando entre comprarlo o no. Esta escritora me desconcierta un poco. La cuestión es que me ha gustado mucho eso que dices de que "no te gusta que los escritores se burlen de los lectores compulsivos", me considero una lectora compulsiva y ávida, así que me he sentido identificada con esas palabras.
Así la descarto HLO, tenemos mucho que leer wapa.
Besos.

JL dijo...

Echo de menos tener tiempo para leer y con las recomendaciones que veo por todos lados aún mas. He oído hablar muy bien de "Trece escalones", espero que se anime la novela conforme la devores.

Yo también soy un lector compulsivo aunque con la crianza de mis dos niños estoy demasiado cansado. Me pongo a leer ya demasiado tarde y caigo rendido.

Besos

HLO dijo...

Rosalía. bueno, quizá no esté mal la novela; yo voy a seguir leyendo, ya te contaré.
Y como decía el otro: los libros nos necesitan.

Besos, guapísima.

JL: el truco está en acostumbrarse a leer en toda circunstancia, incluidos niños alrededor. Por la noche, es verdad, está uno demasiado cansado.

Besos

Noemí Pastor dijo...

Casualidades de la vida, yo también tengo "Trece escalones" en mi mesilla de noche. Acabo de terminar "El minotauro" y próximamente pondré cuatro letras (bueno, alguna más) sobre ella.
No sé si has leído algo más de Rendell; supongo que sí. En fin, yo me he leído todo y en sus novelas "de psicópata" los personajes son siempre así.
Seguiremos hablando.

HLO dijo...

Noemí: pues a ver qué cuentas de "El minotauro", quizá sea la próxima que lea. De Rendell sólo me he leído "El agua está espléndida" y "Falsa identidad" (le he dedicado varias entradillas en el blog).
Hasta pronto.