Álbum de Sanlúcar

9 de septiembre de 2009



María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo, decimotercera duquesa de Alba, fue retratada en varias ocasiones por Francisco de Goya. Pero su imagen fue recogida también en dibujos que se reunieron en los llamados "álbumes" y que sirvieron al artista de inspiración para la serie de grabados de los Caprichos. En el Álbum A o Álbum de Sanlúcar la duquesa es representada en numerosos dibujos que traslucen un clima de despreocupación e intimidad doméstica muy notable. La relación entre la aristócrata y el pintor está plagada de ambigüedades para nosotros. Para sus contemporáneos probablemente no dejó de ser la relación usual entre una gran dama y un criado especializado en una tarea, esta vez la artística.
La duquesa, casada a los trece años y viuda a los treinta y cuatro, falleció apenas cumplidos los cuarenta. Sobre su muerte planean multitud de leyendas, a cual más inverosímil y rocambolesca. Una de ellas la supone, incluso, envenenada de forma involuntaria por el propio Goya. Éste le habría suministrado una pintura, usada por la de Alba como maquillaje, que contendría un verde veronés altamente tóxico.

5 comentarios:

Nicetas dijo...

De Goya se han dicho muchas tonterías. Pero eso no afecta a la calidad de su pintura.

HLO dijo...

Pues sí, querido Nicetas. Siempre nos qudará Goya (los Goya no, qué horror).

HLO dijo...

Loa premios Goya, quise decir, esa mala copia de los óscar.

Ya me gustraía tener a mí el retrato de la duquesa de Alba con lazo rojo, hoy en el Palacio de Liria. Pero como dice el refrán, Dios le da garbanzos...etcétera.

loquemeahorro dijo...

Es la teoría de Volaberunt, no?

No está mal la novela, aunque tampoco sea una maravilla.

Lo que es infumable es la película, con un Jordi Mollá intentando hacer de Godoy (creo recordar, pero no puedo jurarlo, porque salí huyendo)

HLO dijo...

Sí, ésa es la tesis de la novela de Antonio Larreta (bastante descabellada pero muy novelesca, claro).
La película no la he visto: soy una analfabeta cinematográfica. Como en la vida hay que elegir (vocación, hombre,... etcétera),yo he elegido la literatura.