Éxtasis

4 de agosto de 2010


Que el arte religioso barroco esté impregnado de una fuerte sensualidad puede parecer, a nuestros ojos, algo sorprendente. Lo es tanto más cuanto hemos asimilado el componente ascético y represivo del catolicismo que, hundiendo sus raíces en el antihedonismo paulino y agustiniano, se expresa con renovada vitalidad en la Cntrarreforma. Pero la realidad del Barroco es compleja y nos basta con acudir a las obras artísticas del período para acceder, incrédulos, a un arte exuberate y vitalista, completamente apegado a la plasticidad corporal más rotunda.
El caso de Bernini se cita, con una media sonrisa, como ejemplo de lo equívoco que puede resultar este arte al servcio del catolicismo post-tridentino. En el "Éxtasis de Santa Teresa", la finalidad religiosa no puede borrar una impresión de índole claramente sexual. Asimismo, la "Beata Ludovica Albertoni",también de Bernini, expresa hasta el paroxismo esa confusión entre lo místico y lo sensual.
El tan citado texto de Santa Teresa de Jesús sobre la transverberación (el momento representado por el escultor, cuando un ángel traspasa con una flecha el corazón de la santa) no hace sino incidir en ese equívoco misticismo. En otro pasaje del "Libro de la vida", Santa Teresa escribe, muy expresivamente, cómo se resistía a esas experiencias religiosas: "Algunas podía algo; con gran quebrantamiento, como quien pelea contra un jayán fuerte quedaba después cansada; otras era imposible..."(pág.265).

(En la ilustrración, detalle del "Éxtasis de Santa Teresa", de Gian Lorenzo Bernini, 1647-1652. Capilla Cornaro, Santa María della Vittoria, Roma).

Santa Teresa de Jesús, "Libro de la vida". Madrid, Cátedra, 1990.

6 comentarios:

Laura Uve dijo...

Difícil hacer una hagiografía de Teresa de Jesús puesto que al final fue santa, pero estuvo en el filo de la navaja (de la Inquisición) muchas veces y por muchos motivos.Uno, tomar la palabra cuando las mujeres estaban condenadas al silencio; otro, pretender una comunicación directa con dios, sin intermediarios, que necesariamente tenían que ser hombres y sacerdotes.
Bonita entrada...

HLO dijo...

Gracias, muy amable.
Por supuesto que fue una mujer valiente y llena de talento. Ahora que lees sus experiencias místicas y no puede haber nada más alejado de lo considerado normal en nuestra época.

loquemeahorro dijo...

Me recuerda a un libro que tengo y he leído, pero cuyo título no recuerdo muy bien ¿Arte Erótico en el Museo del Prado?

Muy, muy recomendable.

Laura Uve dijo...

Salió de lo normal y de la norma entonces y, claro, ahora es difícil también ubicarla ¿no?
¿Fue el camino escapista de muchas mujeres? Hubo muchísimas místicas y eso hace pensar...
Desde luego que, en gran parte, eran experiencias sensuales/sexuales parece bastante claro, pero ¿y qué más?... Ummmmm

Noemí Pastor dijo...

Teresa de Ávila siempre ha sido una tía simpática e interesante. Tengo en casa (perdón, quiero decir en el guardamuebles) el tochazo de Julia Kristeva "Therèse mon amour" empezado, pero no terminado, esperándome.

HLO dijo...

Pues la Kristeva, a veces, es sencillamente ilegible. No sé si será mejor una biografía más convencional, como la de Rosa Rossi, titulada "Teresa de Ávila. Biografía de una escritora" (publicada por Salvat).