Los diarios de Regent Street

24 de noviembre de 2010


Si hay un autor que merezca convertirse en personaje ficcionalizado, ése es sin duda Arthur Conan Doyle. Todo el mundo lo conoce como el padre de la criatura, es decir, como el inventor del detective más famoso de todos los tiempos, Sherlock Holmes. Pero precisamente por la inmensa fama adquirida por su criatura de novela, ha sido fagocitado por ella, desapareciendo su nítido perfil creador, con sus afanes literarios y sus ambiciones particulares también.
El gran acierto, pues, de Andrés González-Barba (periodista y escritor nacido en Sevilla en 1974)es recoger las potencialidades de un Conan Doyle personaje e insertarlo en una trama, a ratos trepidante, a ratos demorada en una recreación verosímil del Gran Londres victoriano o un París "belle époque".
Hay algunas referencias literarias (como el guiño conradiano del capítulo 2 del libro segundo, titulado "El corazón de las tinieblas) y, en general, un homenaje rendido a la literatura de aventuras británica y francesa de mediados y finales del XIX. Una novela con ritmo cinematográfico en la que no faltan ni los mismísimos hermanos Lumiêre (capítulo "Luces sobre una pantalla" pág. 143 y ss.).

Andrés González-Barba, "Los diarios de Regent Street". Sevilla, Paréntesis, 2010.

4 comentarios:

LÍA. dijo...

Buenos días Herminia. Tengo entre mis manos tu libro, me ha llegado hace unos minutos. En la solapa puedo leer que has escrito poesía, novela policíaca...¿Cómo puedo conseguir tu novela policíaca?
Gracias y perdona las molestias wapa.
P.D. Las chicas del Club negro vamos a leer tu novela.
Si necesitas mi correo te lo dejo:
lianavarromorente@gmail.com

danvers dijo...

No he leído este libro con Doyle como personaje (digo Doyle porque tanto Arthur como Conan son nombres, pero sale mejor decir Conan Doyle, ¿qué es lo más correcto, me pregunto siempre?), pero, para interesados, señalo que no es la primera vez que sucede tal cosa.

Por ejemplo, hace un par de años Destino publicó "Los pasos perdidos de Shakespeare", una novela de Carlos Basso donde nada menos que Doyle y Julio Verne unen fuerzas para buscar un manuscrito de Newton que puede probar que el hombre que firmaba como William Shakespeare era el sabio Francis Bacon. (También aparece el famoso mago Harry Houdini, nada menos.)

DANVERS

HLO dijo...

¿Y qué tal la novela de Basso? Porque tanta mezcla de personaje histórico...

Saludos, Danvers

danvers dijo...

Ah, pues la novela, flojilla. Lo malo de los pastiches es que depende del modo en que te pillen, porque cuentan demasiado con la complicidad (muchas veces piadosa) del que lo lee, y no siempre hay cómplices a mano...

DANVERS