Perfume visual

3 de enero de 2010

Como muestra de la tontería de la cultura de la imagen de nuestra sociedad, un botón. En un anuncio de una cantante famosa que se piensa hacer rica vendiendo sustancias olorosas en bote (tan mal está el asunto discográfico), la protagonista, la beneficiaria del asunto, dice: "No digas nada: siente". Y yo, receptora del mensaje y potencial comprradora, me digo: ¿qué debo sentir? ¿Dolor de muelas? ¿Odio? ¿Hastío? ¿Amor? ¿Ganas de tirarme un cuesco? En el mundo estúpido de la imagen, el sentimiento es reducido a no se sabe qué exacta emoción. O "auto-emoción", como en otro famoso eslogan publicitario.
Siente lo que sea, pero compra, por favor. Y ahora con la crisis, más todavía (es la enseñanza del 29, aunque la cantante no lo sepa). Compra y no pienses. Compra el día, ése es el lema de nuestro tiempo. Lo de carpe diem está ligeramente anticuado. El poeta Ausonio está tan muerto....

1 comentarios:

Kaplan dijo...

Tal vez el asunto está en la falta de pronombre, no en sentir sino en sentirlo. Lo siento yo también, pero le agradezco la visita a Ithaca. Vuelva cuando quiera.