Librerías

25 de abril de 2010



Dicen que Málaga es la última de las provincias de España en número de librerías por habitante. Lo he leído a propósito del cierre de una de sus librerías tradicionales, en de la plaza de la Constitución (la antigua Plaza Mayor de la ciudad), la librería Cervantes.
En fin, no puedo dejar de sentir remordimientos, aunque una hace lo que puede: comprar libros sin tasa ni medida.
No tengo cifras concretas pero sospecho que el comercio librero creció cuando me trasladé a esta provincia. Lo que sí sé a ciencia cierta -y observo con tristeza cada vez que paso cerca el antiguo local, vacío aún, exhausto después de tantos años de comercio febril- es que al poco tiempo de abandonar yo Granada, cerró una de sus librerías más importantes. Aquélla en la que había comprado casi todos mis libros, prácticamente desde el mismo momento en que fui consciente de que estaba creando mi propia biblioteca.

(En la ilustración, la bellísima librería de Oporto Lello & Irmao, con su estética modernista y su escalera sexuada).

4 comentarios:

Homo libris dijo...

¿Tal vez las Urbano? Yo recuerdo con especial cariño una de las que las sobrevivió durante más tiempo: la Urbano de Ocasión de Melchor Almagro.

Es cierto que en Málaga noto una ausencia flagrante de librerías, que únicamente salvan algunas de ocasión, la Luces, la Mapas&Cía. y, ahora, La Casa del Libro, además de alguna que otra pequeña que me encantan.

Seguiremos comprando de forma casi compulsiva para evitar que desaparezcan por completo.

Un saludo.

HLO dijo...

Por supuesto: mi favorita era la Urbano de calle las Tablas, con sus sucesivas ampliaciones. En la Urbano de Melchor Almagro compré muchos libros de arte de ocasión.

HLO dijo...

También existe Agapea: yo compro muchos libros ya por internet.

Saludos, homo libris granatensis.

Así habló Spotglisten dijo...

¡¡Lello!! ¡¡Qué lugar tan maravilloso, tan mágico!!